Reservados todos los derechos de autor tanto de las imágenes como de los textos publicados ©

Vistas de página en total

VISITAS

martes, 6 de abril de 2010

ESPINAS DE AMOR

La rosa del amor

Nace tierna y delicada

Pidiendo cariño del alma

Arropándose entre dos


Luego crece y se hace fuerte

Imbatible ante todo

Imposible de quebrar

De inmensa humildad


Pero luego nacen espinas

Que lastiman el corazón

Rasgando hasta el fondo

De un pobre creador


Y puede seguir así

O lentamente marchitar

Secándole a uno el amor

O matando por decepción

JUNTOS

Vos nunca me abandonaste

Estuviste junto a mí

En buenos y malos momentos

Lloraste y reíste por mí


Compañía incondicional

Que la encuentro aquí

Sin importar cuando y donde

Me podía aferrar a ti


Solo yo puedo entender

Lo que haces en mí

Reconciliando sentimientos

Ayudando a levantarme del suelo


¿Quién osa agredirte a ti?

Ese me agrede a mí

A valentía y corazón

Lucharemos juntos hasta el fin

LA ÚLTIMA RESPUESTA

Un mate amargo acompaña

Mis intrincados pensamientos

Junto a un fuerte cigarro

Matándome sin morir


Así como caí de espalda

Por los vicios de la vida

Ha caído mi alma

Por el vicio de tu amor


Y no encuentro salida

De esta adicción despiadada

Que si a veces me levanta

En otras me desgarra


¿Vivir o morir?

¿Seguir o parar?

Preguntas de la vida

Que la muerte responderá

DESPACIO

La nube de mi cuarto

Nubla mis pensamientos

Retorciendo el momento

De mi angustioso sufrir


Sin bocanada de aire

Que levante mi alma

Intentando salvarla

De los golpes que recibí


Ya perdí la cordura

No hay cura alguna

Que haga revivir

O del todo morir


Un eterno sufrimiento

Que endentece el momento

De recorrer esta vida

Esperando el final

SIN GANAS

Nadie puede escuchar

Los aullidos de mi alma

Como se ahogan en pena

De la encrucijada


Ya cansado estoy

De lo que tengo y lo que no

De estar en este lugar

Sin ver salir el sol


Poco queda ya

Que me haga mover

Ni siquiera se despiertan

Mis ganas de volver


Ya perdido esta todo

Debo aprender a renunciar

A lo que en mi cuerpo

Solo alimenta el mal