Nada esta en su lugar
Los relámpagos abundan
Iluminando el camino
Que no hay que caminar
No puedo avanzar
Tampoco regresar
No hay a donde ir
No hay a donde escapar
Lejos de estar
En un rumbo salvador
Atado a esta vida
Sin respirar algo mejor
Nada esta en su lugar
Los relámpagos abundan
Iluminando el camino
Que no hay que caminar
No puedo avanzar
Tampoco regresar
No hay a donde ir
No hay a donde escapar
Lejos de estar
En un rumbo salvador
Atado a esta vida
Sin respirar algo mejor
Ya no se donde estoy
Ni como llegue
Quiero salir
Pero no puedo escapar
La oscuridad alumbra
El centro de mi vida
Laberinto sin puertas
Perdido en el viento
Alas negras me cubren
Me invitan a huir
A un lugar del que no vuelvo
Del prado azufrado
El sol perece
Y las estrellas comienzan a caer
El alma se pierde
En un absurdo suspiro
Pudiendo vivir
Pero eligiendo morir
El aire se espesa
Invitándome a sufrir
Se pierden en el agua
Las agujas del reloj
Mientras siguen al viento
Las hojas del adiós
Jamás nací
Jamás viví
Jamás creí
Sólo aprendí a morir
Recién comienza el otoño
Mientras las hojas caen del árbol
Tus besos caen en mi cuerpo
Diferenciando la estación de lo nuestro
Ya estamos en invierno
Y el frío lentamente nos congela
Tanto el viento como tus besos
Hielan mi durmiente cuerpo
Las flores comienzan a brotar
La primavera ha llegado
Pero no veo signo ninguno
De que renazca tu amor
Nos abraza la brisa de verano
Así como me abrazas vos
Pero a diferencia del cálido aire
Tú me congelas con el adiós
Prisionero de tus manos
De las que no puedo escapar
A las que me entregué solo y entendido
Y hoy no me logro soltar
De una cálida sonrisa
A un helado puñal
Así cambiaron las cosas
Y hoy no me puedo soltar
Enamorado de tus besos
De los que ahora no puedo soñar
Esa es mi triste realidad
Y hoy no me puedo escapar
Quizás algún día logre
De este tormento fugar
Y que la sombra de la noche me lleve
Pero hoy no me puedo escapar